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Demodicosis

demodicosis

Enfermedad parasitaria inflamatoria folicular debida a una proliferación anormal de Demodex por predisposición genética o deficiencia inmunitaria. No es contagiosa y puede presentar prurito o no, dependiendo de si hay pioderma concomitante.  La demodicosis canina generalizada puede estar causada por 3 especies distintas de ácaros demodécicos:

Demodex canis. (el más común)

Demodex injai.

Demodex sin identificar: Con el cuerpo mas corto que los anteriores. 
D. canis es un residente normal de la piel del perro y generalmente se transmite de madres a hijos, en los 2-3 primeros días de vida y pasan a poblar los folículos pilosos. Es muy raro la transmisión entre adultos.

 

Hay 3 tipos de demodicosis:

  • Localizada
  • Generalizada juvenil
  • Generalizada del adulto

La enfermedad es más frecuente en perros de pura raza y pelo corto, aunque también se puede dar en algunos animales de pelo largo. Existe predisposición familiar, por lo que es aconsejable que las hembras que han sufrido la enfermedad no se utilicen para la cría y sean esterilizadas (cuando están en celo pueden tener un nuevo brote de la enfermedad). 

La forma localizada se da en animales de 3-6 meses. Las lesiones más frecuentes aparecen en la cara (zona periocular, comisuras labiales) y extremidades anteriores, aunque puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Suele ser nada o poco pruriginosa, a menos que se infecte de forma secundaria. Las lesiones pueden regresar espontáneamente en 1-2 meses, aunque en un 10% de los casos pueden evolucionar a forma generalizada. Es recomendable el tratamiento tópico de las lesiones con peróxido de benzoilo o amitraz. 

La forma generalizada juvenil aparece en animales jóvenes (normalmente entre 3-18 meses de edad). Aparecen numerosas lesiones en extremidades, tronco y cabeza. La incidencia más alta se da en perros de razas medianas y grandes. 

La forma generalizada del adulto puede estar causada por las 3 especies de ácaros. En animales mayores de dos años muchos casos son crónicos juveniles no diagnosticados correctamente. 
Los detectados a partir de los 4-5 años, pueden ser realmente generalizada adulta. 
La incidencia más alta se da en animales de mediana y avanzada edad, inmunocomprometidos debido a una enfermedad subyacente (hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo, leishmania, diabetes, procesos neoplásicos, tratamientos inmunosupresores…) 

Diagnostico: 

Raspado profundo de piel: en distintas zonas, es necesario comprimir anteriormente la zona, para favorecer la salida del ácaro del folículo piloso. Pueden detectarse: huevos, larvas, ninfas y/o adultos. Si hay predominio de larvas y huevos significa que no estamos controlando el proceso y se siguen reproduciendo.

 

  • Arrancamiento del pelo de raíz (muy indicado en pododermatitis).
  • Biopsia: dermatitis nodular con presencia de ácaros en el estrato córneo o intrafoliculares.

Diagnóstico diferencial: 

  • Piodermas generalizadas.
  • Dermatofitosis.
  • Hipersensibilidad (alimentaria, atopia…..)
  • Alteraciones cutaneas inmunitarias (lupus, pénfigo…)
  • Celulitis juvenil.
  • Foliculitis (bacteriana, micótica….).

 

Tratamiento: 

En animales adultos debe investigarse si existe una causa subyacente y de ser así, corregirse.

  • Es recomendable esterilizar a los animales afectados, principalmente a las hembras, ya que el celo o la gestación provoca recaídas.
  • En las formas generalizadas, existe un pronóstico reservado. Es una enfermedad que hay que tratar agresivamente y en la que necesitamos la colaboración del propietario por la larga duración del tratamiento (meses) y el coste económico que ello supone.
  • Si hay piodermas secundarias, es fundamental su control con antibioterapia (3-4 semanas). 
    Lo mismo ocurre si aparece seborrea.
  • Es necesario seguir un control de la enfermedad haciendo raspados cada 2-4 semanas. 
    Sería interesante raspar más o menos en la misma zona para ir comparando resultados.
  • Los tratamientos acaricidas deben seguir usándose hasta la curación clínica (ausencia de lesiones) y dos raspados negativos (ausencia de ácaros o presencia de formas muertas) separados un mes.
  • En casos muy graves, en los que se puede ver comprometida la vida del animal, se puede sugerir la eutanasia o el tratamiento de por vida (“a pulsos”), evitando siempre la administración de inmunosupresores.

Los fármacos utilizados son:

  • Amitraz.
  • Ivermectina.
  • Milbemicina.
  • Doramectina.
  • Moxidectina.

Excepto el amitraz, el resto de los medicamentos no están indicados en animales menores de 3 meses y a dosis elevadas, algunos pueden ser tóxicos en determinadas razas. Si existen resistencias o recaídas en el tto con alguno de ellos se deberá continuar seleccionando otro.

  • Amitraz: es el más económico. 
    Se utiliza en baños semanales o quincenales. También es aconsejable en pododermatitis demodécica (pediluvios semanales sin aclarar). No aplicar en chihuahuas ni sus cruces. Se puede aplicar conjuntamente con peróxido de benzoilo. 
    Curación de 50-80% de los casos.
  • Ivermectina: se administra vía oral. Se va incrementando la dosis paulatinamente para comprobar que no existen síntomas de intoxicación. Curación del 85-90% de los casos. No aplicar a Collies, Bobtail, Galgos y sus cruces. El grado de sensibilidad puede variar dentro de la raza e individuos. Es el fármaco más tóxico.
  • Milbemicina: se administra vía oral. Curación del 85-90% de los casos. Mejor pronóstico en casos juveniles que adultos.
  • Doramectina: también puede ser eficaz aplicando una dosis SC semanal. Curación aproximada del 80%.

En animales de menos de 20 kg. puede ser eficaz la aplicación de un collar de amitraz al 9% que se sustituye cada 2 semanas mientras dure el tratamiento. El uso conjunto con ivermectina oral puede ser más eficaz que la administración de ambos por separado.