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El Gato

Si ha elegido como mascota un gato, estamos seguros que le distraerá y hará compañía durante muchos años.

Si es así debemos de recordarle una serie de cuidados y consejos:

  • Los gatos son animales muy curiosos, por lo que exploran cualquier cosa que llame su atención. Hay que estar muy pendientes de que no ingieran determinadas cosas tales como hilos y agujas (muy frecuente), plantas (algunas de las cuales pueden llegar a ser muy tóxicas), productos caústicos… Especial cuidado debemos tener en verano con las ventanas abiertas, pues esa curiosidad les lleva a pasearse por el poyete de la ventana y en muchos casos se precipitan al vacío. Este es uno de los principales motivos de consulta de urgencias durante los meses calurosos. Su gato no es consciente del riesgo pero usted sí. Evítelo.
  • A los gatos les gusta dormir en lugares recogidos, blandos y calientes. Proporcióneles una cesta confortable.
  • Los gatos son animales muy limpios. Acuden desde muy pequeños a orinar y defecar al mismo sitio. Mantenga siempre su alcance una bandeja con sepiolita absorbente limpia, que evita olores y enfermedades. Cambie con frecuencia la arena.
  • Los gatos deben afilar sus uñas. Es importante poner rascadores a su disposición para que se acostumbren a aflilárselas allí. De lo contrario utilizaran el sofá de su casa o sus cortinas a tal efecto.
  • Los gatos son animales que cuidan a diario su aseo personal. Continuamente se lamen ingiriendo con ello gran cantidad de pelos, que pueden acumularse en el tubo digestivo provocando la formación de bolas de pelo, que son la causa fundamental de vómitos en gatos, sobre todo de pelo largo. Evitelo cepillando con más frecuencia a su animal para arrastrar el pelo muerto acumulado y proporciónele al menos una vez por semana (en gatos de pelo largo mejor dos) jalea de malta para evitar la formación de esas bola de pelo en el intestino de su animal, que en ocasiones son causa de obstrucción intestinal y consecuentemente de cirugía.
  • La alimentación debe estar basada en la administración de piensos de elevada calidad. Se debe administrar un pienso de cachorro hasta el año de edad o hasta el momento de la castración, momento en el cual se deberá pasar a una alimentación menos energética dada la tendencia al engorde de los animales castrados.
  • La vacunación es muy importante en los gatos, especialmente en aquellos que salen al exterior o tienen contacto con otros gatos. El periodo de vacunación comienza a las 6-8 semanas de edad. En primer lugar se pondrá una dosis de trivalente que inmuniza frente a los virus de la rinotraqueitis, calicivirus y panleucopenia. Esta vacuna se repetirá a los 20 días. Alternando contra la trivalente, vacunaremos frente a la leucemia felina. Igualmente repetiremos dosis a los 20 días. Tanto la trivalente como la leucemia felina deben ser puestas anualmente.
  • La identificación en gatos es obligatoria. Tal identificación se realizará con un microchip electrónico que se pone en el cuello del gato en su lado izquierdo.
  • La vacuna de la rabia no es obligatoria en gatos pero si es aconsejable. Se pondrá al cabo de unos días de terminar con las vacunas de cachorro.
  • Es recomendable la desparasitación interna de los animales al menos 3 veces al año. Para ello, existen diferentes tipos de productos en el mercado. Consúltenos al respecto.
  • Las gatas tienen celos casi de forma continua, con las consiguientes molestias, ya que por lo general, son muy ruidosas y maullan de forma excesiva. Se recomienda la castración del animal cuando este es joven para evitar problemas en el futuro. Cuando llegue el momento, consúltenos.
  • Los gatos machos tienen tendencia, como felinos que son, a marcar su territorio. Esta acción la realizan mediante marcaje urinario por diferentes lugares de la casa. La orina de los machos no castrados tiene un olor muy fuerte. Para evitar tales problemas que este comportamiento ocasiona, se recomienda la castración de estos gatos cuando comencemos a ver este tipo de actitudes.
  • Siempre debe acudir a la consulta:
    1. Para vacunaciones y revisiones periódicas.
    2. Si hay pérdida o ganancia de peso excesiva.
    3. Por cambios de color o aspecto de la piel (calvas, manchas…)
    4. Si hay diarrea, vómitos o falta de apetito.
    5. Si observa dificultad respiratoria, tos, mocos…
    6. Dificultad para orinar o presencia de sangre en orina.
    7. Alteraciones en el comportamiento.
    8. Batir de orejas o secreción de las mismas.

Si le queda alguna duda consúltenos. Su gato se lo merece.