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EL GOLPE DE CALOR

El “golpe de calor” normalmente ocurre en un día muy caluroso o en un día de moderado calor que ha seguido a varios días calurosos consecutivos. El calor acaba con las reservas de azúcar y sales del cuerpo del perro, así que cuanto mas dure el periodo de calor mas rápido puede ocurrir. En estas circunstancias no hace falta mucho más (ejercicio, falta de agua, nervios …) para provocarlo. El “golpe de calor” puede acabar con nuestro perro en apenas 15 minutos.

Síntomas :

Aparecen cuando la temperatura interna supera los 42º.

  1. Astenia. Falta o decaimiento considerable de fuerzas
  2. Temblores musculares.
  3. Cianosis. Coloración azulada de piel causada por la deficiente oxigenación de la sangre
  4. Negativa a moverse.
  5. Respiración muy rápida o muy costosa.
  6. Aumento del ritmo cardíaco
  7. Alteración del color de las mucosas: encías, …
  8. Alteración en la salivación.
  9. Tambaleo.

 

 

Consecuencias:

  1. Pérdida corporal de azúcar y sales
  2. Petequias. Pequeñas manchas de sangre en la piel
  3. Hemorragia gastrointestinal.
  4. Insuficiencia hepática.
  5. Insuficiencia renal.
  6. Edema cerebral.
  7. Fallo multiorgánico.

La muerte de pacientes ingresados en estado grave puede sobrevenir en 24 horas por depresión y parada respiratoria.

 

Primeros auxilios:

No se le puede bajar la temperatura de golpe, porque pasaremos a provocarle una hipotermia con los mismos resultados desastrosos. La temperatura debe bajar de forma paulatina y el animal debe rehidratarse y recuperar el azúcar y las sales que ha perdido.

A.Si puede trasladarse de inmediato a una clínica veterinaria, subirlo al coche y durante el trayecto:

Humedecer (sin envolver ni tapar) prioritariamente el cuello y la cabeza mediante paños mojados en agua no muy fría o un pulverizador de agua. NUNCA cubrirlo con toallas húmedas.
Poner un cubito de hielo sobre el puente de la nariz, las ingles y las axilas.
Humedecerle la boca, sin forzarlo a beber, y sin dejar que beba en exceso.

B.Si no puede trasladarse de inmediato a una clínica veterinaria: Llevarlo a un sitio fresco:

Sumergirlo en agua a unos 20º o aplicarle un chorro de agua a esa temperatura, hasta que se normalice la respiración.
Humedecer (sin envolver ni tapar) prioritariamente el cuello y la cabeza mediante paños mojados en agua no muy fría o un pulverizador de agua. NUNCA cubrirlo con toallas húmedas. Si es posible, nos ayudamos con un ventilador.
Poner un cubito de hielo sobre el puente de la nariz, en las ingles y las axilas.
Humedecerle la boca, sin forzarlo a beber, y sin dejar que beba en exceso.
Cuando la respiración sea normal, mantenlo sobre una toalla húmeda.
Trasládalo al veterinario lo antes posible, y explícale todo lo que hayas hecho. Es IMPRESCINDIBLE que un veterinario lo tenga bajo control y observación para ver cómo evoluciona, y además el animal necesita medicación para recuperarse. La respiración normal no elimina daños cerebrales y otras secuelas de este fuerte shock, por lo que insistimos en que DEBES LLEVARLO AL VETERINARIO lo antes posible.
Evitar el golpe de calor:

Todos los casos:

Tener siempre disponible agua limpia y fresca.
Estar en un espacio amplio y bien ventilado.
Contar con una zona de sombra amplia.
Darle de comer a primera o última hora del día.
Sácalo a pasear a primera y última hora del día, y a mediodía lo mínimo para que haga alguna necesidad.
Evitar que haga ejercicio en horarios de calor o ejercicio excesivo
NO LO DEJES DENTRO DE UN VEHÍCULO APARCADO
Si vas de viaje con él y el coche no tiene aire acondicionado, llévate hielo, un par de toallas y agua. En las paradas, si ves que va acalorado, moja bien la toalla y deja que se tumbe encima o que al menos ponga las patas (para las almohadillas). Puedes también de vez en cuando frotarle las almohadillas con un cubito de hielo, y el puente de la nariz.
Suprime la salida de mediodía si vives en una zona sin sombras o en una plaza asfaltada o de cemento.

Este tema es desgraciadamente habitual. Dejar a un perro dentro de un coche, en verano, es condenarlo a muerte en cuestión de minutos.
El sentido común ya nos dice que dejar un perro dentro de un coche aparcado, al sol, puede ser peligroso al cabo de un cierto tiempo. Lo que no se sabe, es cómo de corto es ese tiempo. Y dejarlo a la sombra o con las ventanillas algo bajadas solamente sirve para alargar un poco la agonía.
En este cuadro os ponemos la evolución de la temperatura dentro del coche: