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Oncología

Luna es una gata de raza común europeo tricolor de 11 años de edad. La recibimos en la clínica por un proceso respiratorio, con toses y dificultad respiratoria (disnea). Se realizan radiografías del tórax en busca de la causa de los síntomas.

Se identifica un aumento de la densidad en los lóbulos pulmonares craneal y medio del pulmón izquierdo. Se instaura un tratamiento antibiótico combinando las cefalosporinas y la enrofloxacina, ante la sospecha de un proceso infeccioso. El paciente evoluciona favorablemente, desapareciendo las toses y no habiendo más episodios de disnea; sin embargo la auscultación revela la presencia de pitos y sibilancias en hemitórax izquierdo, por lo que se añade un fármaco broncodilatador (terbutalina) para permitir una función respiratoria óptima. Después de 15 días de tratamiento nuestro paciente no manifiesta signos clínicos. A pesar de ello realizamos radiografías de control, para comprobar la evolución del proceso. Las placas no muestran cambios en los campos pulmonares afectados

denotándose la presencia de una masa aislada, que pudiera ser de tipo infeccioso (absceso) o neoplásico (tumor). Se recomienda a los propietarios la realización de una punción ecoguiada de la zona afectada. Esto es una técnica no invasiva que consiste en punzar la masa con una aguja fina a través de la pared costal guiándose mediante imagen ecográfica. Al punzar la masa, se obtiene líquido, extrayéndose unos 10ml del mismo, que se remiten al laboratorio. El informe citológico (estudio de las células de la muestra) describe la lesión cómo un proceso inflamatorio. Esto hace pensar que la masa identificada pueda ser un absceso, que al estar encapsulado se mantuviera aislado de los antibióticos. Una vez drenado, los antibióticos deberían evitar que se reprodujera, por lo que se decide continuar con la medicación y repetir las radiografías transcurrido un mes. Las radiografías de control vuelven a mostrar la misma lesión que las anteriores, por lo que se descarta que ésta sea de origen infeccioso. Los tumores pulmonares suelen generar inflamación y necrosis (muerte celular) de los tejidos circundantes y en la propia masa, dando lugar a áreas irregulares en las que se acumula este contenido inflamatorio, que fue lo que se extrajo al realizar la punción. Se recomienda a los propietarios realizar una toracotomía exploratoria (abordaje quirúrgico del tórax) y la extirpación de la masa si fuera necesario. El paciente es remitido a la clínica Puerta de Hierro para la realización de la cirugía.

En la cirugía se identifica la masa cómo un tumor, que afecta a los lóbulos medio y craneal, y que parece estar extendiéndose al lóbulo caudal, por lo que se procede a la extirpación completa del pulmón izquierdo. Se remite una biopsia de la masa al laboratorio. Luna tiene un postoperatorio sin grandes complicaciones, en el que no se aplican más tratamientos específicos a la espera del resultado de la biopsia. Las radiografias postquirúrgicas muestran un pulmón sobrexpandido y el desplazamiento lateral del corazón. (figuras6 y 7)

La biopsia indica que la masa presente en el pulmón izquierdo de Luna es un “adenocarcinoma bronquioalveolar”. Se trata de un tumor maligno, derivado de las células epiteliales del pulmón con una alta capacidad de diseminación y rapidez de crecimiento, por lo que el pronóstico es malo a corto plazo. Ante la gran malignidad de este tipo de tumor recomendamos la instauración de un tratamiento quimioterápico para evitar la diseminación inmediata al otro pulmón. La naturaleza del tumor extirpado a nuestra paciente hace imposible su curación completa, por lo que la finalidad de la quimioterapia es retrasar lo máximo posible la aparición de nuevas lesiones tumorales, prolongando por tanto la vida de Luna y dándole una buena calidad de vida. Se pauta un tratamiento con mitoxantrona, un fármaco endovenoso del que se administran 5 dosis espaciadas 3 semanas. En cada dosis, se realizan radiografías de control, que no muestran la aparición de ninguna nueva lesión. Actualmente Luna continúa llevando una vida normal y no muestra más síntomas de importancia, transcurridos más de 5meses desde que se identificó la lesión por primera vez. La esperanza de vida de un paciente que sufre de adenocarcinoma bronquialveolar sin cirugía ni quimioterapia es de aproximadamente 30 a 60 días.