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Un Nuevo Amigo

LA LLEGADA DE UN NUEVO CACHORRO A CASA.

La llegada de un cachorro a nuestra casa supone también la llegada consigo de una serie de nuevas responsabilidades. Un cachorro, no hace falta recordarlo, es un ser vivo, y como tal va a requerir una serie de cuidados veterinarios a lo largo de toda su vida. Es importante concienciarnos de que, detrás de esa carita tierna de cachorro, se esconde un animal que va a vivir con nosotros muchos años, por eso la decisión de adquirir un nuevo animal debe hacerse siempre bajo unos niveles adecuados de responsabilidad.

Desde el momento de la adquisición de un cachorro hay que tener en cuenta una serie de cosas importantes:

  • Nuestra mascota debe tener una habitación donde permanecerá cuando duerma o cuando esté solo en casa. En ella estarán separadas la zona de comida y de descanso de la zona de aseo, por ejemplo si está en la cocina, en un extremo tendremos su comedero, su bebedero y su cuna, y en el otro extremo los periódicos donde queremos que se acostumbre á orinar y defecar.
  • Las primeras noches que esté con nosotros puede que se sienta raro, y llore. Es fundamental que se acostumbre a nuestros horarios, por ello es preferible pasar dos malas noches que permitir al cachorro llamar nuestra atención aunque sea para regañarlo, si lo hacemos tendremos un despertador a horas intempestivas. Si nos cuesta mucho que se acostumbre a estar solo se puede utilizar un producto a base de feromonas caninas para acortar los periodos de acostumbramiento.
  • Es importante que el cachorro se acostumbre a estar solo aunque nosotros estemos en casa, para que exista una cierta independencia de nuestra mascota y gire pueda estar tranquilamente en su zona de descanso mientras nosotros estemos en el salón. El perro no debe requerir nuestra atención continuamente y las interacciones y los juegos deben producirse normalmente a iniciativa nuestra y no del cachorro. Esta independencia nos ayudará a evitar importantes problemas como la “Ansiedad por Separación”.
  • Hay que acostumbra también a nuestro cachorro a no morder. Todos muerden por juego, pero debemos inhibir su mordisco, bien con castigo verbal “NO” o alejamos de su lado y dejarle solo-. No es bueno provocarle a jugar utilizando nuestras manos y pies porque será inevitable que en la excitación del juego acabe haciéndonos daño
  • El cachorro debe relacionarse en este periodo tanto con personas y perros fuera de la ‘familia”, y habituarse a los estímulos de su entorno, podemos sacarle en brazos a dar un paseo y también ir a casa de perros vacunados.
  • La mascota debe acostumbrarse poco a poco a las sesiones de aseo y manipulación de su cuerpo no olvidando incluir en estos el cepillado de los dientes. Al principio dedicar unos 5 minutos al día y se puede ir aumentando paulatinamente. Debe considerado como una sesión agradable y positiva, por ello cada vez que se deje le daremos un premio.
  • Tenemos que crear unas normas básicas de convivencia: Si el cachorro puede subir al sofá o no, si se les acostumbra a dar comida de la mesa, si puede subirse encima al llegar nosotros a casa o dormir en nuestras camas. Lo importante es que teta la familia siga los mismos criterios las 24 horas del día y que tengamos en cuenta que el comportamiento que permitamos se va a mantener toda la vida del perro, imaginarse por ejemplo un mastín adulto durmiendo en nuestra cama porque lo hemos acostumbrado de pequeño. En el futuro pueden aparecer serios problemas si unos permitimos ciertos comportamientos y otros no
  • Debemos repartir la dosis diaria de su pienso en 3-4 veces al día y no tenerla todo el día puesta. Ponerlo durante 15-30 minutos y cuando se retire quitar el comedero quede o no alimento hasta la próxima vez. El agua siempre debe estar a libre disposición

Nuevo amigo
 

  • Para enseñar al cachorro a hacer pis y caca en un determinado lugar lo primero es que el tenga su “propia habitación con el ‘wáter’ (papel de periódico) en el lugar contrario al de la comida y el descanso. Los perros suelen orinar y defecar al levantarse, después de comer o después de jugar y muestran una conducta exploratoria (olfatean y aprovechar para cogerlo, llevarle al papel y premiarte cuando lo haga el lugar que hayamos elegido. Los castigos, ‘frotarle el morro’ y otras acciones parecidas pueden crear graves dificultades para que más adelante el perro aprenda a hacer sus necesidades fuera de casa
  • Si tenemos niños en casa es importante darles unas normas también a los peques, como respetar las horas de sueño de nuestra mascota, sus juguetes, a no pegarle

Esperamos que estos consejos os sean de gran utilidad, y que si os surge alguna duda, nos la hagáis saber, que estaremos encantados de poderes ayudar. ¡¡DISFRUTE DE SU NUEVO AMIGO!!